La
comunicación dirigida es fundamental
para el éxito de una organización.
Tan
importante cuanto divulgar un trabajo,
un proyecto
o una propuesta, es consolidar los mismos,
dentro
de la propia institución o empresa
y fuera
de la misma. Es en este momento que
el “house organ”
entra en escena.
Diferente de la mayoría de los
vehículos de publicidad,
él focaliza un público
específico que tiene los mismos
intereses. Claridad y comunicación
fluente
son las condiciones de base para una
eficiente organización.